viernes, 4 de marzo de 2016

El Camino de los caballos

De la coacción a la conexión

Una relación cercana y noble con cualquier criatura viviente siempre te dará increíbles resultados. A Nevzorov



David y Wayra ,  foto Mariana Domic

El camino de los caballos es - por lo menos ha sido para mí y para mucha gente que conozco- en principio, el camino al ansia de conexión con ellos. La búsqueda de la relación y la cercanía de ese don, de esa magia que los caballos han tenido siempre para las personas.
Más allá del control último que hemos tenido sobre ellos y antes que haya sido puesto en duda, el camino de los caballos es preguntarse, aun sabiendo que tenemos el control, que son nuestros. 
Así, el Camino es para algunos empezar a preguntarse si ese control puede llegar a obtenerse de otra manera que no es la que conocemos. En principio, si ese cuerpo puede llegar a doblegarse de otra manera, si ese espíritu puede llegar a manejarse de otra manera.
Más adelante, otro tipo de preguntas llegan... ¿es necesario doblegar?, ¿es necesario controlar?. El camino de los caballos se convierte entonces en la búsqueda de la reciprocidad, la búsqueda de la danza. Una búsqueda que implica la renuncia al control y al sometimiento. Comienza una búsqueda en la espera de que el caballo nos elija, esperamos que el caballo se brinde, esperamos que el caballo se entregue, esperamos que el caballo nos dé, nos comparta, pero eso no es suficiente.
Personalmente, este camino me a hecho preguntarme muchas cosas. En principio, ¿porqué creía o pensaba que podría obtener lo que quisiera del caballo doblegándolo o controlándolo?, ¿ qué es lo que obtenemos cuando hacemos eso con los caballos?
Estas preguntas también forman parte del camino. Preguntas que a veces he podido responder, y en la búsqueda de respuestas darme cuenta que tienen que ver más que con los caballos. ¿Porqué el deseo de controlar a otros seres? De someter a otros, sean estos caballos o personas. El camino de los caballos me ha llevado hacia las personas, a mí mismo, a entender porqué mi deseo de control o sometimiento, cuales eran las causas.
¿Cuales fueron las cosas que no me permitían ver lo que ahora veo? Tal vez, entre otras cosas, toda la situación de ilusión y desconocimiento que ronda el mundo de los caballos, pero creo que también se deba a que hemos naturalizado demasiado y aceptado la dominación y la violencia como una condición incuestionable en nuestras sociedades modernas.
Tienen que comprender que históricamente la relación hombre caballo es, en su situación más pura, control y dominación. ¿De que serviría o hubiera servido al hombre un caballo que no pudiera ser controlado o dominado?
Con el tiempo fui descubriendo que hay una visión general, social, respecto del control, de la dominación también hacia todo lo que es natural y libre, todos los elementos que escapan muchas veces a nuestra compresión. En ese momento el Camino de los caballos se volvió para mí un espejo de todo lo que los seres humanos debemos comprender sobre nosotros mismos, sobre nuestras necesidades, nuestras carencias, nuestros miedos...De como al no comprender, nos movernos en los estados más básicos del miedo y el deseo, ya sea de controlar el entorno o nuestras vidas, y con eso el alejamiento de las fuentes, de las fuentes biológicas, de las fuentes naturales, de las fuentes espirituales, de la armonía con nosotros mismos y el territorio.

El Camino de los caballos, continuó para mí, y me llevó a ver lo que no me estaba permitiendo escuchar desde la empatía y la compasión. Y al ver, al verme, vi mi expectativa y vi el sufrimiento del caballo. En la espera de que el caballo se entregue, vi lo que todavía había en mi corazón, lo que quería obtener y me di cuenta otra vez de mis “necesidades” aun presentes.
Para mí el camino de los caballos ha sido ver el reflejo de lo que hacemos con ellos, con su libertad, con su naturaleza, para después ver el reflejo de lo que hacemos con nosotros, con nuestros cuerpos, con nuestros niños. Entonces, en este momento me parece, se pierde el camino y se convierte en todo y en nada, ya que uno deja de esperar. Solo busca conectar, solo quiere estar y restablecer el vínculo, restablecer el vínculo con uno, con su cuerpo, con la naturaleza, con la tierra, con los caballos...



domingo, 7 de febrero de 2016

Vínculos, cognición en Re




Los Modelos que nos modelan


Es interesante notar como los modelos para la interpretación de la realidad, nos ayudan , pero también pueden llevarnos por caminos muy divertidos. Algunas metodologías de entrenamiento animal intentando apoyarse en el modelo científico se llenan de los modismos de cada período: el modelo mecanicista, el modelo jerárquico - como cuando se populariza el concepto del pecking order -, incluso la navaja de Ockham, fueron conceptos y herramientas orientativas muy valiosas y útiles, pero a la luz de las nuevas concepciones están impidiendo, muchas veces, nuestro acceso a la compresión.
Los modismos ( incluso en el ámbito científico) y tendencias a aceptar como reales a algunos modelos más que a otros -como antes el modelo de Ptolomeo al de Copérnico y así sucesivamente - son a veces el fruto de nuestras limitaciones y miedos, aunque también la prueba de nuestra búsqueda y necesidad de compresión.
El amor y el chocolate producen la misma sensación, ¿ son por eso lo mismo ?

Pero ¿qué quiero decir? Que aun hoy, por ejemplo, reconociendo las emociones animales e incluidas en este grupo las humanas, caemos en los viejo hábitos. Posiblemente el especialista en química molecular puede sentarse junto a su hija y “desilusionarse” al interpretar el amor de la niña como una serie de reacciones químicas o secreciones hormonales y no como una emoción “nacida del corazón”. ( y en todo caso siempre me he preguntado ¿ es la emoción la que pone al cuerpo a producir químicos o son los químicos los que producen la emoción ? )
¿Dónde nos situamos cuando vemos los procesos de interacción del individuo con su entorno, como un vasto sistema de diferentes tipos de condicionamiento o adquisición de reflejos ? ¿Estamos con ello ampliando o estrechando nuestra comprensión de nosotros y otros animales?

Vínculos

Como intenté explicar en mi artículo anterior, ¿qué pasa cuando esto se populariza y todo queda reducido a “diez elementos”de interpretación mecanicista?
Cuando hablo de vínculo, de respeto, de afecto no debo reducir y rebajar todo vinculo a interacciones signadas por cuatro elementos, o a esa terminología conductista. Yo me niego, no puedo hacer eso. Ese razonamiento, hablar desde ese reduccionismo, ese relajo de las relaciones a meras reacciones químicas, fisiológicas o mecánicas no me ayudan a conectarme con el caballo
Es cierto que abogo por el conocimiento científico necesario, para la comprensión detallada de las sensaciones del caballo. Cuando en la Escuela decimos “el caballo es un ciencia exacta”, ”cuando hago lo que hago , ¿ qué siente él ?, o me refiero al caballo como “un ser muy fisiológico”, no estoy reduciendo mi propuesta a que sepan solamente eso. Estoy tratando de decirles, “ ¡ no se olviden de esto !!”, por que esto obviamente les va a dar una perspectiva sobre qué esta sintiendo el caballo. Para que no anden con fantasías de que le estoy haciendo bien, cuando en realidad (con mi proceder) le estoy rompiendo la boca o torturando, o lo estoy presionando, o lo estoy manipulando como hacen todos. No estoy hablando de otra cosa, simplemente intento poner la lupa sobre eso para quede al descubierto. Cuando hablo de vínculo, de amistad, de afecto, de respeto, de mirar al caballo y amar su esencia, como dice Alexander, estamos hablando de otra cosa. Estamos hablando de una riqueza, de un universo ( como dije en ese articulo “el universo de las relaciones”) puesto que es eso, un ”Universo” que incluye las sensaciones psicofisicas del caballos y el respeto a ellas, no son cuatro elementos, cuatro elementos no son un universo.
Las relaciones afectivas humanas no se reducen a comer juntos, tener sexo, y a lo que podemos obtener del uso del otro y su fuerza física, habilidad o destreza. Es importante que no caigamos en ese análisis de las “domas bobas”, de lógicas empobrecidas y consonantes con lo mecanicista, el modelo de piezas mecánicas que funcionan como un engranaje.

Los “cognitivos”, ¿Hay una nueva propuesta ?

Respecto de las relaciones vinculares y el tema de las metodologías de enseñanza o relación en el ambiente ecuestre, y el de la etología equina aplicada la propuesta es siempre más o menos lo mismo. Salvo alguna que otra excepción (que en realidad no pasa más allá de incorporar términos más específicos como cognición, aprendizaje o instrumentos musicales y juegos), se escucha hablar en todos lados del mismo acercamiento con la misma finalidad vincular. Condicionamiento, reforzamientos, premios, más castigos, menos castigo, klicker, lo que sea …Todo es igual, por más romanticismo que le pongamos, si en la práctica todo se reduce a cuando y cómo la montamos.
El vínculo empobrecido con los caballos, es el vínculo basado en el uso : yo te subo, te uso , sin importar o preguntame qué pensás, sentís o experimentás. Pero, el utilitarismo no es patrimonio de las viejas metodologías ecuestres, ya que alternativamente puedo hacer lo mismo a través de metodologías nuevas y diferentes, más conductuales, más “naturales”, más gentiles pero cuyo fin último es llegar a lo mismo. El cambio sería, como dice Alexander, reconocer que el caballo no es un medio de transporte sino un ser vivo con sentimiento y voluntad propia.

Como decía anteriormente, el estudio, el conocimiento, la información pueden sobrar sin la comprensión adecuada. Hay un dicho en el zen, se dice “ confundir la luna con el dedo que la señala”
Últimamente he escuchado varias veces la frase “la información no nos “dice” nada” “ la información carece de sentido” lo que podemos ver es el sentido de las relaciones, eso es lo que literalmente podemos ver." La información puede ser una realidad física pero no es una realidad perceptual porque carece de sentido hasta que no la relacionamos y damos significados. Les he dicho también que comprender de alguna manera, es aprender sobre las relaciones.

Pero por otro lado, ¿ qué es reconocimiento ?
El reconocimiento no es lo mismo que el conocimiento, el simple estar informado, ese " ¿sabias que los caballos...? ".
He observado algo muy curioso, puedo tener estudio detallado de su comportamiento, hábitos, capacidades cognitivas y muchos años de trato con los caballos, y continuar, no sólo montando despreocupadamente sino, por ejemplo , ¡ montando con riendas ! ¿Es que pueden estas sogas ser medios de reconocimiento de la libertad y voluntad individual del caballo ?

Más preguntas

¿De que nos sirve aprender del caballo y verlo como realmente es, si el lugar (o la función)que vamos a asignarle es el mismo, ?
Tenemos la idea de que saber que otro ser tiene sentimientos o cognición nos hará tratarlo mejor o mas humanamente. ¿Porqué ? ¿Es esa la clave? De ser así nunca vamos a tratar bien a la especies con capacidades cognitivas menores o a los “infradotados”. Será por eso que desde la aparición de los conceptos como educación e infancia tratamos a los niños como si no tuvieran gustos personales, dignidad, o conocimiento sobre lo que quieren o es bueno para ellos. Como si no tuvieran voz1

En el fondo estamos hablando de relaciones vinculares desprovistas de arrogarnos derechos de posesión o control, es lo que decía en El silencio de los caballos. Pensamos el caballo como una posesión, y posesión significa control, algo para manejar a nuestro antojo. Pero, ¿qué pasaría entonces si viéramos a un animal como el caballo como “otro”, como un individuo? Cuando reconocemos al caballo como “otro” la Relación es más posible que la Posesión. La relación como acto transitorio, el encuentro de dos voluntades, dos expresividades, dos mundos. Esto es mucho más maravilloso y rico. ¿No es eso lo que tanto nos admira? El caballo cuando se expresa como es: veloz, poderoso, majestuoso, libre... ¿no es ese el mundo en el cual queremos sumergirnos, cuando nos acercamos a él, llenos de amor y admiración?

Creo que la clave esta en el reconocimiento y el respeto del otro, cuando Don Vincenzo Giobbe dice “...y le susurré al caballo: No confíes en el hombre en cuyos ojos no puedas verte reflejado como un igual ", no está hablando de semejanzas o diferencias cognitivas, de poseer o no sentimientos, de afinidades, sino mas bien del “derecho de la otredad” y es allí donde está la maravilla.

“Y es que las nociones necesarias para la descripción del mundo (...) permanecerán vacías e inaplicables, si el “Otro” no estuviera ahí, expresando mundos posibles”. Gilles Deleuzze




1 Etimológicamente, Infancia significa al parecer “sin voz”

martes, 2 de febrero de 2016

Vínculos



¿Sobre qué construyen sus vínculos y sus relaciones?

¿Podríamos decir, en principio, que es sobre las interacciones, en lo práctico? El modo, la cantidad y sobre todo la cualidad o “calidad”de estas, va a determinar el tipo de vínculo que tendremos. ¿No les parece?


¿Sobre qué tipo de interacciones, normalmente, construimos nuestro vínculo con los caballos ?



Dejando fuera las relaciones vinculares más comunes en el ámbito ecuestre pues están basadas en la violencia y el abuso, vamos a encontrar una pequeña minoría de personas abocada a la búsqueda de otra manera de vincularse con los caballos. 

Doma India Scarpatti
Sin embargo, debido a la larga historia de lo que podríamos llamar “cultura ecuestre”, la mayoría de estas personas están acostumbradas a tener con sus caballos, (lo que yo llamo) vínculos empobrecidos.

Doma Racional
 Estos se basan en interacciones constituidas por tres o cuatro elementos o “ingredientes” básicos, enraizados en la larga historia del uso humano de este maravilloso animal. Incluso la incorporación de la etología aplicada y las “domas naturales” durante los años 80s, 90s hasta la actualidad, han aportado más confusión que esclarecimiento con su reduccionismo conductista1 y su mística new age.
Los ingredientes principales giran alrededor del concepto de que debemos obtener "algo" del caballo - en principio aceptación y obediencia, pues estas serían necesarias para la monta, el entrenamiento desde el suelo o las terapias.

Coaching Equilibre

“La amistad es siempre un trabajo difícil. Como se sabe, uno, bastante a menudo tiene que sacrificar sus propios placeres en nombre de la amistad. Si no va a construir una amistad, tejiendo su tela con una paciencia infinita, ajustándola hilo a hilo, nunca tendrá éxito. Hacer amistad con un caballo es un trabajo mucho más difícil, pero es posible obtener resultados sorprendentes”.. A Nevzorov

Me he referido a la relación con los caballos como amistad en varias ocasiones y también he aclarado algo sobre mi elección de una palabra que define básicamente relaciones humanas2. Voy a explicar, un poco más, mi postura sobre el vínculo con los caballos que trato de describirles o les propongo dedicarse a cultivar.

Doma Sarli (?)
En principio sería muy diferente de lo que quizás han visto en las domas “alternativas”, el klicker training u otros tipos de "Training" porque no es un método de entrenamiento o de llegar al caballo para obtener cosas de él. Lo que quiero decir es que, todo el panorama general es lo que cambia también.

Doma Etológica
Si uds. vienen de esa 
situación, en donde el interés es obtener cosas del caballo, montarlo, enseñarle trucos o cosas para divertirse uds; desean que sus caballos hagan cosas para lucirse y hablar de un método de entrenamiento, que intentan vender o promocionar, o simplemente les apetece que su caballo haga “cosas bonitas”, tal vez porque creen que con eso están teniendo una hermosa relación con él, o simplemente, porque su deseo principal es obtener ese tipo de cosas de los caballos, el tema se complica...Es claro que el tipo de vínculo que uds proyectan ( o van a proyectar) sobre lo que yo hago, muestro y explico, es ese y estarán totalmente errados. Esa es una proyección vuestra y siempre va a ver “cosas” (para comentar o cuestionar). Quien no va a ver condicionamiento operante, va a ver permisividad, o trucos, o las triquiñuelas usuales de enseñar al caballo con elementos dolorosos o coacción y luego esconder todo eso y mostrarse montando con cordeo o en “libertad”. Por supuesto que si es lo que conocen, es lo común, medir y entender lo que ven desde ese conocimiento, o mejor dicho desconocimiento.
En definitiva, si uds creen que, cuando hablo de amistad o de un vinculo afectivo con el caballo - de una relación sana-, estoy hablando ( de un vinculo o ) interacciones a base de exigencias, de presión, de expectativas de parte de uds, de faltas de respeto, (como siempre matizada o) momentáneamente enriquecidas por zanahorias, golosinas o palmaditas, están muy confundidos. Estamos hablando de dos cosas totalmente distintas.

Cada relación posee características individuales particulares que la hacen única. La amistad puede ser un concepto aplicable a muchas relaciones que se aprecian en apariencia diferentes. Muchas veces una mirada externa llega a captar la cualidad de la relación a pesar de las diferencias que pueden existir entre eso y lo que uno conoce. Por eso todo el tema de los intercambios entre los partícipes, sobre todo en el caso de los “premios” es un tema simple, si se entiende cual es el fundamento de lo que se hace y las bases de la relación en sí.
Respecto a lo que yo hago y propongo, cuando uno entiende la totalidad de mi propuesta, ese tema no se presenta tan preocupante. Es complejo, si uno sigue apegado a las otras maneras de vincularse con caballos. Lo complejo es quizás esa parte, el abandono de los viejos paradigmas para poder experimentar otro tipo de relación.


Mientras eso no ocurra es natural que para muchos les resulte incomprensible desde la observación o el juicio externo - incluso en ese período de búsqueda y transición hacia otra manera de vincularse puede ser difícil el tema de las recompensas y de encontrar la manera de no generar condicionamientos.
Por supuesto que si te preocupa y encuentras signos que la recompensa ( o golosina) desestabiliza o des estima los logros de tus habilidades socio afectivas ( empatía, afecto, dedicación, atención, renuncia, guía, amor, equilibrio, respeto, buen trato, etc ) y sientes que ellas no tienen la suficiente convicción y desarrollo como para haber generado un vínculo afectivo que no palidezca ante el condicionamiento o el anhelo de el otro ( sea este un niño, un caballo, una mujer u hombre) de recompensa o de obtener algo de ti..., pues, te aconsejo que elimines ese elemento de la ecuación por un tiempo y revises tus vínculos y la manera en que los concibes ( sobre todo lo que a caballos se refiere, aunque también es bueno hacerlo con el resto )


Imprinting o algo similar
Mis relaciones con los caballos, se sustentan sobre una gran variedad y riqueza de factores. Básicamente, todas las cosas que he dicho y les he explicado en varias ocasiones, a través de mis textos, el libro, las charlas... sería largo definirlas nuevamente aquí. Se resumen en la empatía, dedicación al caballos y su bienestar, aceptación, la no expectativa, estudio, no buscar obtener algo de ellos, el cariño y el respeto incondicional ( no un "te quiero mientras me hagas caso o te respeto mientras me obedezcas"), y otra serie de factores que alimentan y conforman este tipo de relaciones. 
Además, este vínculo está enriquecido con zanahorias, mimos, rascarlos, compañía mutua y otras cosas divertidas o placenteras que el caballo puede sentir en cada interacción. Es por eso que digo que estamos hablando de dos universos diferentes y de dos actitudes respecto de las relaciones diametrálmente distintas.

...continuará
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1 . Ver artículo Los modelos que nos modelan
2 . Ver artículo La amistad podría ser el vínculo y mi libro El silencio de los Caballos




viernes, 1 de enero de 2016

Balance y equilibrio o del Fetichismo en la equitación. I



Otra mirada sobre las cosas y los conceptos



A diferencia de lo que muchos suponen equitar, al ser una actividad que demanda un cuerpo y una voluntad humana por sobre la de un caballo, una fuerza que lo controle y lo domine, tiene muy poco o nada que ver con el equilibrio o el balance. Podemos mencionar la destreza que requiere menearse sobre un cuerpo violentado, mientras este se resiste, o solo el escaso equilibrio para balancearse en un cuerpo vencido que acata. Pero, la verdad, no puedo compartir ese modo emblemático con que generalmente se habla de balance y equilibrio.
Es sabido que no hay balance en una relación donde uno se impone al otro, ni equilibrio en donde es el jinete quien siempre ordena y el caballo quien siempre debe obedecer. Y es para perpetuar ese desequilibrio que todas la sogas, las riendas, monturas u otros adminículos son necesarios en esta actividad que involucra dos cuerpos, dos mentes y dos voluntades.

Los dispositivos y adminículos

Mañana ya, la sangre no estará
                        al caer la lluvia se la llevara
                        Acero y piel, combinación tan cruel...
                                                                                              Fragilidad , Sting




Sabemos que las cuerdas atan, y que la carne y el metal no se mezclan amistosamente; que solo los niños, los enfermos y los ancianos tienen, por lo general, la venia de pararse o sentarse sobre otro, valerse de él y de sus capacidades de equilibrio y su balance. Una aparato para sentarse en otro, se me presenta ligado a un destino de transporte o servidumbre. De pronto me vino a la mente esa situación de la película de Zhang Yimou sobre una campesina llamada Ju Dou, ¿la recuerdan?

En la China rural de los años veinte, un hombre mayor, propietario de una tintorería, compra a Ju Dou, una joven campesina, con la esperanza de que le dé un descendiente varón. Se niega a aceptar que es impotente y paga sus frustraciones con ella, golpeándola constantemente. Para poder controlarla y disponer mejor de su cuerpo se hace construir una silla de "montar" especial para su comodidad y el manejo de la joven esposa.


Imagen de la Pelicula Ju Dou


En fin, será porque todo acto sobre el cuerpo de otro, sin su participación o entrega voluntaria, está más cerca de la imposición y la violencia que del equilibrio y el balance.

Mi consejo es que, si quieres una relación sana, antes de pensar en una buena silla te asegures de que el otro quiere que estés encima de su cuerpo.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

La verdad última del binomio

La verdad y los caballos

"Me argüía que, si el uso de la palabra tenía por fin hacer que nos comprendiésemos unos a otros, este fin fracasaba desde el instante en que alguno decía la cosa que no era; porque entonces ya no podía decir que nadie le comprendiese, y estaba tanto más lejos de quedar informado, puesto que le dejaba peor que en la ignorancia, ya que le llevaba a creer que una cosa era negra cuando era blanca, o larga cuando era corta".
                          Jonathan Swift, Viajes de Gulliver
                  Cuarta parte. Un viaje al país de los Houyhnhnms

Deberíamos reconocer que los caballos no nacieron para ser montados.
Podemos empezar por aceptar ese simple hecho. Hacer eso nunca puede ser perjudicial para las personas, ya que no implica nada más que ver la realidad tal como es. A partir de allí hay una gama de posibilidades respecto a la actitud y el accionar que cada uno puede tomar y eso depende, en definitiva, de cada persona. Pero, llegar a esa comprensión ya significaría un gran paso para la relación entre hombre y caballo.
Si buscásemos tratar entender y aceptar, comprenderíamos, y lo obvio no nos resultaría tan extraño. 
La ilusión social generaliza sobre los caballos nos permite transitar sin responsabilidad, y sin culpa por el mundo de las actividades ecuestres. Esta ilusión es reforzada por la ignorancia, los intereses egoístas, comerciales, los miedos o, simplemente, la falta de compromiso o responsabilidad


Solo endúlzame los oídos


Naturalmente todos nos alejamos de lo que es desagradable, y tendemos a acercarnos a lo que es placentero para nosotros mismos. En referencia al caballo, los animales son fieles a esa ley natural y eso les proporciona supervivencia. Por esa simple lógica no es posible que un caballo ame ser lastimado, ser golpeado, ser dañado de ninguna manera. Ningún caballo elige recibir un fuztaso o soportar un peso en su espalda que le produzca incomodidades, picazón, ardor o algún tipo de dolor. No importa que el daño sea momentáneo, imperceptible y a corto plazo.


Los seres humanos somos iguales, no nos atrae lo desagradable, lo que nos produce incomodidad. En el caso del binomio, de la jovencita que está enamorada de su caballo, e incurre en actividades deportivas, recreativas o similares con él, es otro. 


El problema no es la similitud que tenemos con el caballo en este aspecto del rechazo de lo desagradable sino que, a diferencia de los caballos, las personas manejan conceptos y viven guiados por ellos. Tenemos un lenguaje verbal, conceptual, muy desarrollado y dentro de esa riqueza de lenguaje existe algo que se llama mentira o engaño e incluso auto engaño, es aquí donde yace la diferencia con los animales. Los conceptos, la ideas nos generan emociones, que pueden ser agradables o desagradables, alegría, sufrimiento, etc. La mayoría de las personas por esta “ ley basica de la naturaleza”, prefieren creer una mentira si esta es reconfortante como dice H.L. Mencken, Es de naturaleza humana rechazar lo verdadero pero desagradable y abrazar lo obviamente falso pero reconfortante.



Así que hoy andan estos jóvenes y niñas -de todas las edades - creyendo toda clase de mentiras sobre los caballos. Se los ve en las fotografía abrazando sus caballos atados, besando las caras de sus caballos, llenas de hierros en la boca, o mejilla con mejilla. Mientras, dicen que los aman y hacen lo mejor por ellos, creyendo alegremente que sus animales están agradecidos, los quieren y lo disfrutan…

si no fuera tan triste, sería gracioso ¿no?...  








sábado, 26 de diciembre de 2015

Seres improntados



Marcado en el cuerpo

Nosotros, los monos desnudos, tan desconectados de nuestro propio cuerpo, al que consideramos una bestia que hay que domar, controlar y desoir. Tan carentes, desde el nacimiento, del cuerpo de nuestras madres y nuestros seres queridos!
Siempre me asombra cuando escucho a ciertos especialistas hablar sobre el cuerpo del caballo, sobre lo que experimenta o siente. ¡ Un ciego que define colores !



De todas maneras todo lleva a preguntarme si las fuentes de tanta incomprensión respecto de los caballos no serán la mismas que, como cultura, nos marcan en esta gran separación que sentimos de la naturaleza, de nuestra propia naturaleza que es nuestro cuerpo biológico por ejemplo. ¿Podrían también estas actitudes estar relacionadas y reflejadas en la manera en que criamos y tratamos a nuestros propios hijos? La separación inmediata del cuerpo de la madre que padecen los niños al nacer parece ser una clave importante para entender muchas cosas en referencia a este tema1


La puja entre hombre y naturaleza en nuestra cultura tiene larga data y se ve reflejada en las primitivas creencias2  que dieron origen al pensamiento de occidente y al Patriarcado como hoy lo conocemos, siempre en guerra contra la “Madre Naturaleza”.
Bien conocida es la práctica de los espartanos, los famosos guerreros, de separar a los hijos de sus madres a muy temprana edad para convertirlos en soldados. Esta práctica fue remplazada en el Estado moderno por lo que yo llamaría imprinting humano, pues la encuentro similar al imprinting (impronta) realizado en los potrillos. La idea con los caballos es que una manipulación deliberada del potrillo recién nacido, permite plantar la semilla de un comportamiento deseado ( en este caso sumiso) frente a una situación futura - como en el caso de la manipulación veterinaria. Para esto por ejemplo, se requiere que durante la impronta introduzcamos el dedo dentro de boca, las orejas y el ano de la pequeña criatura recién nacida, pues esto facilitará en el futuro la introducción de distintos elementos. Esta idea, si lo pensamos, tiene su correlato macabro en los bebes humanos, donde es mucho más cómodo, más sutil y políticamente correcto intervenir en el momento del nacimiento 3  Así con una serie de excusas que hemos aprendido a creer, un hombre desconocido nos arranca, recién nacidos del calor, las voces, y la única piel que nuestro cuerpo necesita sentir. La agonía se alarga por lo que parecen ser siglos entre guantes de goma, superficies hostiles y falta de amor hasta que volvemos, al fin manipulados y enfundados en nuestra nueva piel al contacto, sin tacto, del cuerpo materno que nos pertenece. 
Mediante este tipo de impronta de violencia velada -pues hoy día la práctica espartana nos resulta tan desagradable e incorrecta como el trabajo infantil­- se nos dice, claramente, que nuestra vida y nuestro cuerpo ( como el de los caballos) nunca nos van a partenecer del todo, pues deberá estar siempre disponible o al servicio de las instituciones que nos vieron nacer.


1 Bergman afirma que la peor situación que se puede encontrar una criatura al nacer es la separación de la madre; que esta separación es una violación de la criatura humana cuyo programa innato de crecimiento preve el contacto piel con piel con su madre; y que esta violación que sufre la criatura tiene un impacto de por vida. (sic)
...
Si la criatura no recibe amor, no produce amor; su sistema libidinal se estanca, se inhibe, queda reprimido; entonces se produce el contraefecto de esta contención, la agresividad y la violencia. Como la represión del amor se produce de manera invisible, también se hace invisible el origen de la violencia y del fratricidio, lo que permite presentarlos como naturales, e insertar el discurso del tánatos innato, de la naturaleza violenta del ser humano y su predisposición para la guerra. Así es como se puede, sin negar formalmente el amor materno ni la ternura, cambiar la capacidad de amar y la capacidad para la ternura, por la capacidad para dominar y para ejercer la crueldad. Sustraído el sistema libidinal de la organización humana, se introduce la dominación y la guerra."   Casilda Rodrigañez
2  Los pueblos semitas pastores junto con los indoeuropeos conquistaron en oleadas el territorio de la Media Luna Fértil y desde Asia Menor hasta los Balcanes, que era el territorio de los pueblos, ciudades y civilizaciones de la Gran Diosa y obtenían su sustento principalmente de la agricultura. Dice Joseph Cambell, en un breve pasaje donde habla del cambio en el sistema de creencias “ Hammurabi de Babilonia (ca. 1750 a.C.) fue el segundo de estos ilustres reyes guerreros semitas. Del período de su reinado data la epopeya babilónica del dios solar Marduk, cuya victoria sobre Tiamat, la antigua diosa del océano primigenio, marca el momento en el que en esa parte del mundo se produjo el decisivo paso de transferir hacia una variedad de dioses tribales políticamente establecidos la anterior lealtad a la diosa universal de la naturaleza.
Marduk era el dios tutelar de Babilonia, ciudad que había engrandecido Hammurabi. Los dioses más antiguos del viejo panteón eran presa de un miedo abyecto ante la idea de enfrentarse a la tatarabuela de todos ellos, pero entonces el nuevo y joven héroe-dios, salió al encuentro de Tiamat. Ésta profirió gritos agudos y salvajes, tembló y se sacudió hasta lo más profundo de su ser, luego pronunció un hechizo mientras avanzaba hacia él. Sin embargo, Marduk extendió su red y la atrapó, le aplastó el cráneo con su maza inmisericorde, y con su cimitarra la partió en dos mitades como a un pescado. De una mitad hizo la cubierta para el cielo, a fin de que las aguas no pudiesen escapar, y colocó la otra sobre las profundidades abisales. Cuando hubo concluido este trabajo de creación, asignó un lugar a los dioses: a unos el Cielo, a otros la Tierra y el Abismo. Por último, creó al Hombre para que sirviese a los dioses, de modo que éstos reposaran a su gusto.
¡Qué interesante! En la visión más antigua, la diosa Universo estaba viva, ella era orgánicamente la Tierra, el horizonte y los Cielos. Ahora está muerta, y el universo ya no es un organismo, sino un edificio donde los dioses reposan en medio del lujo: no como personificaciones de las energías según su manera de operar, sino como inquilinos de lujo, que requieren criados. Y el Hombre, en consecuencia, ya no es un niño nacido para florecer en el conocimiento de su propia porción eterna, sino un robot diseñado para servir.

3 Esto estaría sembrando las bases para la agresividad y la competencia necesarias para la guerra o una sociedad basada en la competencia y no en la cooperación. Y luego, como en los potrillos, todo estará ahí para ser útil al servicio del sistema. Algo que siempre se había considerado innato se descubre hoy que es y puede ser generado con la separación del bebe del cuerpo de su madre. Dice Casilda Rodrigañez en el prologo de su libro "se ha comprobado que hay un programa neurológico que se pone en marcha en circunstancias de alerta o de defensa, y que automáticamente cierra el programa que regula el metabolismo basal en circunstancias normales; el programa de defensa activa un sistema neuroendocrino y un sistema neuromuscular específicos para que el organismo entero se disponga a huir o a luchar contra la circunstancia desfavorable. Las criaturas separadas de sus madres, se encogen, tiemblan de pánico, descienden la temperatura corporal, sufren alteraciones del ritmo cardíaco y respiratorio, incluso padecen apneas, y, en fin, todo su pequeño cerebro es invadido por descargas de glucocorticoides (cortisol, hormonas del stress...) y de adrenalina (hormonas del miedo), creando una toxicidad neuroquímica que va a ser determinante en la formación de las vías neurales, es decir, en el sistema neurológico y neuromuscular que están en periodo de formación. En otras palabras, va a determinar si la criatura tendrá una estructura caracteriológica para vivir en armonía con sus semejantes o si va a tener una estructura para vivir en tensión y en competencia. “La Represión del deseo materno y la generación del estado de sumisión inconsciente” 

sábado, 19 de diciembre de 2015

Oximoron

“Todo proceso implica romper algo. La tierra debe romperse para producir vida. Si la semilla no muere no hay planta. El pan resulta de la muerte del trigo”  Joseph Cambell

La serpiente que se muerde la cola "Life lives on life. This is the sense of the symbol of the Ouroboros, the serpent biting its tail. Everything that lives lives on the death of something else. Your own body will be food for something else. Anyone who denies this, anyone who holds back, is out of order. Death is an act of giving."
Joseph Campbell

La vida vive de vidas, ese es uno de los hechos cruciales que debemos enfrentar como seres sensibles a los otros y al entorno.
La mayoría de las veces debemos terminar con una existencia para poder vivir, para alimentarnos de ella. Pero hay distintos tipos de maneras de relacionarse con ese hecho y está en nosotros elegir la nuestra. Podemos pensar en el sufrimiento, o en otros aspectos que pueden estar implícitos en el momento en que damos fin a la existencia de una planta o de un animal. Eso es importante, es empático, es responsable, consciente, pero nuestro modo de vivir todo, alimenta y sostiene un sistema que en definitiva está destruyendo el lugar en que vivimos, la trama misma de nuestra existencia y la de otros seres, con los que compartimos nuestro territorio.





Sin muerte no puede haber vida y viceversa. El fin de una existencia es el principio de otra nueva forma. “Poner fin es poner un principio, el fin es el lugar donde empezamos” cantó T S Eliot.

Por eso también, honrar la vida no puede ser otra cosa que honrar la muerte. 

La actitud que tenemos hacia los alimentos no puede ser banal como es en estos días, en que nos hallamos tan desconectados de la naturaleza, que pensamos que nuestra comida, el alimento que nos nutre, viene de el refrigerador o de los supermercados.



Tampoco puede ser dramática pues en la naturaleza la muerte no es un drama, la mayoría de las veces es el comienzo de un nuevo ciclo y la persistencia de la vida. Impedir la muerte es casi impedir la vida misma.

Cosecha de pollos en una "granja"


































Hay una euforia en la muerte en la caza, en la alegría de la supervivencia que asegura el alimento y hay una sombra, una pena que deviene del respeto profundo por la existencia del otro, sea este animal o vegetal