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sábado, 1 de julio de 2017

¿El Arca de la domesticación?





En el momento en que se propone una interacción con los caballos (sobre todo esos que viven en cautiverio o en condiciones domésticas), se suele caer en una suerte de dialéctica que justificaría su doma, su entrenamiento o su sumisión a nuestras diferentes maneras de uso. Me preocupa ver cómo se perpetúa el paradigma de la posesión y cómo justificamos el sometimiento de otras especies bajo cualquier excusa. Los alegatos son siempre los mismos. Se escuchan esbozos de paternalismo
1 o antropocentrismo. Se habla de la necesidad o “la deuda” de los équidos que no habrían sobrevivido de no haber sido por el hombre y su domesticación, del derecho adquirido en este hecho o en el acto de haberlos criado y alimentado. Al parecer la maravillosa destreza evolutiva de ser un primate parlante justificaría el dominio humano de los otros, pues tenemos, o descubriremos, siempre algún tipo de supremacía que nos elevaría hasta ese derecho natural, a la manipulación. Pero, revisemos el dudoso aporte humano a la supervivencia de los équidos y particularmente al equus caballus, sustentado por la idea de que el caballo estaría extinto de no ser por el hombre. En los últimas décadas se ha encontrado que nuestros caballos domésticos no gozan de tanta salud y bienestar como pensábamos, algunos de estos descubrimientos han surgido del estudio sobre la salud de las poblaciones de caballos asilvestrados (ferales). En realidad los caballos más manipulados por el hombre y más “domestizados” en comparación con su contraparte feral, son caballos enfermos y débiles no solo en términos relativos, por lo general también en términos absolutos ya que los ferales no sufren de todas la patologías acarreadas por el uso humano. Desde el punto de vista biológico, digamos que no hubo un gran aporte a la especie de parte del hombre en los miles de años de manipulación, sí una transformación en algunas peculiaridades de tamaño, color o apariencia general pero nada que haya afectado a la especie o su estructura primaria. Yo no lo llamaría “el gran aporte del hombre a los caballos” sino un ejemplo de la pobre naturaleza equina interferida. A pesar de todo2, el caballo ha demostrado en cada emancipación su valía y su independencia “adaptativa” como especie. Su estoica resistencia como espacie doméstica es digna de mención. El modelo del caballo “salvaje”, el caballo feral es, otra vez, un ejemplo claro para nosotros. Esta vez si lo pensamos desde la perspectiva evolutiva digamos, es la demostración de que a pesar de la intervención humana sobre los caballos - a pesar de la domesticación y de la “artificialización” que le hayamos “agregado”, a pesar de haberlos sustraído de su estado natural-, los caballos se han adaptado a cada ambiente en donde han encontrado la posibilidad. La naturaleza siempre encuentra la manera de restablecer el equilibrio y volver a su cauce. Los caballos ferales son el ejemplo claro de cómo la naturaleza lo hace y como los preserva en pos de la supervivencia de la especie y es más efectiva en todo lo que sería salud y bienestar de lo que fue el intento humano y torpe de la domesticación. Los caballos ferales son adaptativamente mejores y más sanos psíquica, física y emocionalmente en todos los sentidos.

Ps: Aun si fuera cierta, la incierta teoría de la "domesticación salvadora" ya no puede ser excusa para más sometimiento y especismo pues incluso desde nuestra perspectiva antropocéntrica deberíamos considerar que hoy día la deuda de la especie equina estaría sobradamente pagada, ¿no les parece?

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1. Las ideas y postulados rondan en que el exceso de libertad pervierte a las criaturas sociales como humanos, caballos, etc/ que lo seres sociales necesitan ser controlados por algo o por alguien / que la naturaleza ( la "naturaleza" animal o la humana ) es corrupta (o amoral o egoísta o anárquica) en esencia a menos que este bautizada o bajo el control de alguna otra institución, etc

2. A pesar de nuestra mirada antropocéntrica que degrada al caballo a no tener el estatus de especie original y por esto no considerarse su derecho a la libertad igual al de las cebras o las ballenas, y que cree que el hombre le ha permitido su existencia hasta nuestros días, a pesar de que les negamos sistemáticamente el derecho a un territorio propio.

lunes, 12 de junio de 2017

Carta abierta en la Facultad de Ciencias Veterinarias.


Un alegato a la sensibilidad

“Es necesario re conceptualizar una serie de ideas que nos parecen naturales, como por ejemplo la noción de apropiación. La idea de que los humanos son sujetos políticos porque son dueños de sí mismos es una de las bases de la democracia moderna, pero de ahí se desprende que los humanos se pueden apropiar del resto del mundo. Tenemos que inventar formas alternativas de apropiación, tal como existe en otras cosmologías. Y aunque no las podemos reproducir, porque ninguna experiencia histórica se puede reproducir automáticamente, pueden servir de fuente de estimulación intelectual.
Mientras en Occidente pensamos que somos dueños y poseedores de la naturaleza, en el resto de las cosmologías es todo lo contrario: la naturaleza es dueña y poseedora de los humanos. Claro, no se puede decir así porque para ellos la naturaleza como tal no existe, pero el punto es que entienden que los humanos son parte de un sistema más grande del cual son responsables y que los no humanos son condiciones para que los humanos desempeñen sus actividades. Eso es lo que se encuentra en las comunidades tradicionales de los Andes, no muy lejos de aquí.”
Philippe Descola


Hace algún tiempo cuando decía que, quien cura una herida no necesariamente se ocupa de la salud de un animal
1, intentaba marcar la diferencia entre estar ocupado o preocupado por la salud, en la ausencia de bienestar del otro, etc. o solucionar puntualmente una situación de higiene o la restauración de un tejido. Lo segundo puede no implicar lo primero y eso hace una diferencia sustancial cuando tratamos con la salud y el bienestar animal. No hay problema en que un veterinario quiera participar de la industria de los animales, no hay una crítica en eso. El acento está, para mí, en cómo deberíamos considerar, en estos ámbitos académicos, a los animales pues se produce en la mayoría de nosotros una gran contradicción. Sobre todo cuando estamos aquí por el bien de los animales no humanos y nos vemos obligados a convivir con esa visión que aún rige algunos ámbitos académicos.
Recuerdo ese ejemplo del profesor que entra a su aula y coloca dos fotos en la pared y que cuenta:
El primer día de clase, pongo la fotografía de una heladera en una pared y la de un niño pequeño en la pared opuesta del aula y pido a los estudiantes que se paren junto a la fotografía que mejor representa sus sentimientos hacia sus caballos. Casi todo el mundo se mueve hacia el lado de la habitación con la fotografía del niño. Esa es la reacción intuitiva y no es una sorpresa. Pero después de algunas preguntas como: ¿Se puede comprar y vender a los niños? ¿Se pueden criar con fines de lucro? ¿Se puede practicar la eutanasia, si la condición es grave y la asistencia médica es demasiado cara? ¿Se puede obligarlos a competir o se los puede explotar de otras maneras? ¿Se pueden esterilizar para hacerlos más manejables?, -todas cosas que los propietarios de caballos dan por hecho-, los estudiantes comienzan a gravitar incómodamente hacia el lado "nevera" de la habitación...Lo primero que debemos re pensar es que la consideración que tenemos de los animales es esta valuación que hacemos de ellos como objetos de comercio. Mientras los animales sean considerados un producto de la industria animal -quienes los vemos y los consideramos entidades subjetivas de la animalidad no humana- vamos a confrontar siempre con una contradicción respecto de los valores que nos trajeron aquí. Quienes consideremos la animalidad como una forma personificada de la vida nos vamos a sentir fuera de lugar en ciertos ámbitos académicos y vamos a tener que lidiar con muchas dificultades ajenas al proceso de enseñanza aprendizaje pero ligadas a la convivencia, la filosofía y la ética que prevalezcan en esos ámbitos. No pienso que todos tienen que sentir o pensar al respecto de los animales no humanos de la misma manera dentro de las facultades o institutos de ciencias veterinarias, pero sí creo que esos ámbitos deberían por lo menos no ser hostiles a los estudiantes y profesores amantes de los animales. De hecho, su postura ético filosófica no es contraria a práctica científica u opuesta al buen ejercicio de la profesión. Después, que cada uno resuelva en su intimidad sus propias búsquedas. Yo resuelvo en mi practica diaria, el hecho de que la vida vive de vidas y prefiero comer una planta en vez de un animal o si comer una manzana y una semilla en vez de una zanahoria, yo veré si tengo que matar un mosquito o cazar una antílope. No voy a ser ni el primero ni el último humano que tiene que lidiar con eso, muchas culturas lo han resuelto ensayando diferentes ontologías. -Se sabe muy bien de la existencia de culturas humanas varias donde los animales poseían un status de igual y sin embargo, se los comían, no hay contradicción en ello, no había conflicto cultural o personal. Hay más conflictos hoy en nuestra cultura moderna que en la que ellos reproducían. Y no porque ellos ignoraran los sentimientos o la subjetividad animal, la tenían presente. Nosotros, aún ignorando eso desde los tiempos de la ilustración, tenemos muchos más conflictos. Lo que quiero decir es que negando a los animales su status no se acaba con los conflictos-. Bueno, en todo caso como dije, la alimentación es una cuestión personal o privada de cada uno. Este es un tema de otra índole y ajeno al que estaba planteando sobre la necesidad de libertad de sentir o pensar y el maltrato ejercido hacia muchos alumnos, ayudantes, profesores en los ámbitos académicos.
Se que muchos están aquí porque les interesan los animales y los aman. También que muchos decidieron estudiar esta profesión porque son personas sensibles a la animalidad, empáticas, conectadas...que quieren hacer el bien a los animales a partir del aprendizaje de las artes curativas.
Entiendo también que es muy grande el precio que algunos de ustedes van a tener que pagar para aprender esas artes, esto lo sé desde mi propia experiencia y de la experiencia de muchas personas del ámbito muy cercanas, que en distintos momentos me lo han comentado. Entre otras cosas, me refiero a que a algunos de ustedes van a considerarlos demasiado cuestionadores, demasiado inteligentes, no convencionales pero sobre todo demasiado sensibles, demasiado conectados, demasiado preocupados del otro, del animal.
Lamentablemente la mayor parte de lo que se aprende hoy día en los claustros como este, de todo el mundo no es para salvaguardar a los animales o ayudarles, es para salvaguarda y en pos de las grandes industrias que trabajan con ellos.


Pensándolo desde un marco biológico, incluso muchos podemos llegar a la conclusión de que los animales no lo necesitan, ellos no nos necesitan. Más bien es todo lo contrario, lo que necesitan es que los dejemos en paz, que les devolvamos sus espacios, que les permitamos convivir con otras especies...que los liberemos. Tal vez, conozcan esa frase de Jonas Salk que dice "Si desaparecieran todos los insectos de la tierra, en menos de 50 años desaparecería toda la vida. Si todos los seres humanos desaparecieran de la tierra, en menos de 50 años todas las formas de vida florecerían". No se cuál sería la función principal de la ciencia veterinaria o mismo de la biología, sino preservar, investigar y fortalecer la Vida. Creo que es el camino que yo elegiría si estuviera dedicado a estudiar las artes curativas o la comprensión de las manifestaciones de la vida en el planeta. ¿Qué sentido tiene una ciencia de la vida si su objetivo no es cuidarla y defenderla, acaso se puede estudiar para terminarla y destruirla ? Como dice de Giorgio La ciencia animal sin ética animal se convierte en una ciencia oscura, que busca justificación para la explotación de la animalidad.
Como decía, los animales no necesitan de nosotros. Suena muy degradante que hoy nos tengan que pedir permiso para su existencia. Dentro del marco natural, los animales deben convivir con el sufrimiento, con las enfermedades, con el dolor y están bien preparados también para sanar, para sobrevivir en su mayoría. Es ese sentido también se puede decir que es poco lo que necesitan de nosotros. Hemos estado abusándolos y esclavizándolos durante milenios y es por eso que gran parte de lo que es necesario hacer hoy con ellos tiene que ver con la libertad, con el respeto, con habilitar en nuestra cultura las distintas expresiones y manifestaciones de la animalidad (quizá también en nosotros mismos), con permitir su existencia.
Creo de todas maneras que es mucho lo que se puede, desde las ciencias veterinarias, hacer en ese sentido. Me parece importante que personas con vuestra sensibilidad decidan recorrer este camino. Es en el compromiso con sus deseos y el interés en asistir a la vida y a los animales que veo la posibilidad de un cambio en los claustros.


Por otro lado, cuando se les advierta (directa o indirectamente) que con “esa sensibilidad” ustedes no van a poder desarrollarse en el ejercicio de la profesión correctamente, cuando se plantee que ejerciten cierto tipo de objetividad (que les permitirá trabajar mejor), pongan atención en no desconectarse y perder la sensibilidad o caer en la objetivación del otro. Desconfíen de la argumentación falaz que los descalifique “científicamente” por su sensibilidad, su empatía o subjetividad. Lo contrario es más cierto, la sensibilidad y la empatía son enriquecedoras de una ciencia muchas veces fría y mecanicista. La futurología aplicada a el modo de ser de alguien es solo desconocimiento de la riqueza de manifestaciones de lo humano. El que yo pueda hacer o no hacer ciertas cosas depende de mis decisiones, habilidades, empeño, capacidad y no necesito ni tengo que desconectarme de mi sensibilidad para lograrlas. La insensibilización no es el camino a la riqueza personal, o al conocimiento sino más bien a la pobreza de espíritu o de humanidad. En general eso es una metodología para crear soldados, personal sin ética o sensibilidad hacia el otro o para crear obediencia. Gente que tiene que cumplir funciones sin sentir o sin plantearse lo que pasa, sin preguntarse que es lo que le está pasando al otro.
Sabemos que la ciencia veterinaria, en este momento, trabaja, está sostenida y subsidiada por las grandes industrias que la necesitan. Sabemos que la industria alimenticia, la industria cárnica, la industria farmacéutica, la industria del deporte ecuestre, por ejemplo, hacen posible que haya mucho trabajo, para algunos veterinarios, mucho dinero en juego para algunas investigaciones y algunas prácticas profesionales...por el momento no pretendo la abolición de eso, pero me parece importante que si hay algunos de ustedes que desean tener otro tipo de tarea en el ámbito de la ciencias veterinarias, que sienten que no necesitan dejar de amar a los animales para poder curarlos o que no necesitan cuestionarse la posesión de un fuerte sentido de la ética o su moral propia para aprender las artes de la curación animal, creo que debería haber un espacio académico mas propicio para eso. Me parece que las ciencias veterinarias son un abanico de conocimientos y técnicas muy amplio en las ciencias animales, es muy probable que todos los interesados en ellas puedan convivir con el conocimiento necesario para dejar de tratar a los animales como meros alimentos sin procesar, recursos de la industria o entidades subordinadas a la producción y la economía. La industria alimenticia puede tener sus aprendices y cultores, que son bien necesarios en la sociedad actual, pero lo que también necesitamos son personas que investiguen, que curen, que interpelen la animalidad y puedan hacerlo libremente y no subordinados a la ciencia esclava de la industria animal. Sé que esas personas existen y muchos podrían ser ustedes. Personas y ámbitos que permitan la alteridad, que alienten otras posturas frente a los animales no humanos, que profundicen en los conocimientos científicos desde un fuerte sentir de la ética animal. Una ciencia veterinaria al servicio de los animales.


David Castro 6 de Junio de 2017





domingo, 23 de agosto de 2015

Desarrollo personal y espiritualidad con Caballos.


I. El juego de la oca de Vishnú


"Todo intento de vivir plena y creativamente sufre el continuo embate del tiempo, y sus contingencias, que lo deteriora y desvía del camino recto. De ahí que sea imprescindible volver siempre a las fuentes de origen para dar un golpe de timón y rectificar el rumbo" Dorothy Ling

Siempre me ha interesado el aspecto de eso que podríamos llamar lo trascendente o espiritual del camino de los caballos o de la relación con ellos. De toda maneras, con los años me he encontrado con todo tipo de cosas a este respecto, en un abanico que va desde lo ridículo y contradictorio , hasta lo interesante y poseedor de sentido. Al encarar un análisis de este tema, como de otros, prefiero comenzar con un abordaje sencillo y próximo. Me refiero a comenzar por ejemplo buscando las razones, las causas, la explicaciones, al inicio, dentro del ámbito del sentido común, o en ciertos fenómenos dentro de lo natural antes que en lo oculto, lo lejano o lo inexplicable y la fe. Con esto no estoy planteando la inexistencia de lo que yo desconozco. Solo propongo para algunos casos, ( pues considero su aplicación como norma, muy empobrecedora ), el principio de parsimonia1 mantenerse dentro de lo más simple, pues a veces las cosas se “van de madre” un poco, dirían en México.
La espiritualidad con caballos es un tema histórico fascinante, las diferentes aproximaciones de las distintas culturas, su especulaciones, sus metáforas y supersticiones. Los celtas, los Lakota, ente los no cristianos y mas antiguos encontraban en los caballos a espíritus mensajeros, pero creo que fueron los cristianos, específicamente los templarios quienes vieron en estos una veta para el desarrollo personal, para la templanza espiritual. Según Alexander Nevzorov de allí deviene la secreta Escuela de caballería que, paralelamente a los modos populares, se va desarrollando con los siglos dentro de una línea cargada de misticismo. Al parecer esta Escuela no se mantuvo dentro de las creencias cristianas solamente, pues tuvo elementos de la cábala y la alquimia, e incluyó entre sus preceptores hombres de caballos de variadas creencias y status social o político2.
Volviendo a lo que me ocupa, y llegando a estas épocas más modernas nos encontramos con un nuevo florecimiento del tema. No solo desde la mirada espiritual, también desde la psicología o la filosofía han aparecido algunas propuestas y acercamientos. Lo que últimamente se está escuchando mucho es el término “desarrollo personal”.

Hoy día es larga la lista de facilitadores, maestros y hasta gurúes, y esta incluye, como mencione al principio, un gran abanico de actividades y de fundamentaciones. Dentro de la gran cantidad de chalatan@s van a encontrar serios profesionales o personas dedicadas , responsables, y con experiencia, sea esta en psicología, espiritualidad o desarrollo personal, pero quisiera señalar algunas complicaciones e incongruencias. La primera es la escasez de este tipo de personas en el ambiente ecuestre y la segunda y más importante es la falta de conocimientos y la gran ignorancia respecto de los caballos de estos pocos hombres y mujeres y sus actividades. Esto no es un tema sin importancia pues como estas actividades están apoyadas en la interacción con caballos y en las cualidades de este, la desinformación y los erróneos le quitan solidez a todo el trabajo en sí. Por simple lógica3 no puede sostenerse un verdadero trabajo de enseñanza o lo que fuere si las premisas o fundamentos son fantasías alucinadas por alguna mente rica e imaginativa, mentiras inventadas para aprovecharse de la gente, o simplemente erróneas



Del mundo de los caballos propiamente dicho, son varios los que hablan de esta faceta4, que incluye el desarrollo personal. Con solo ver el documental de Stormy El camino del caballo, podemos anoticiarnos de los más conocidos.



Encontrarán también a Alexander Nevzorov, a quien, siempre pragmático y concreto durante la película se lo ve advertir: “También es bastante peligroso poner al caballo a nivel cósmico, de inalcanzable de ser extraño increíble y no visto, así como tampoco rebajarlo a un mera pieza deportiva. Diría más bien que una relación cercana y noble con cualquier criatura viviente siempre te dará increíbles resultados.”.
Es cierto y esto no quita que el estar con caballos de una cierta manera no represente un desafío para el desarrollo interior de muchas personas. De todas maneras , ya les a hablado de mi desilusión cuando contemplo propuestas de desarrollo personal o espiritual que en definitiva están tras las huellas de la doma india, el natural horsemanship o el entrenamiento Natural, todas metodologías abusivas y en definitiva incoherentes con una propuesta de desarrollo humano respetuoso hacia el caballo. La simple lógica de Alexander se aplica a todas estos sucedáneos de un trabajo serio con nosotros mismos al decir con una franqueza irrefutable. No importa cuan espiritual seas o místico , el caballo te va a valorar por lo que hagas con él. “La investigación sobre la “psicología profunda del caballo”, los diferentes tipos de prácticas "extra- sensoriales" o chamánicas no son las cosas más importantes. Son atractivos y pueden ser necesarios en el trabajo de Escuela con un caballo, pero todo surge inicialmente de la fisiología y la anatomía.
Usted puede aprender de memoria las enseñanzas de Pluvinel y Fiachi, se puede llenar a sí mismo, de la cabeza a los pies, con amuletos Lakota. Puede aprender todos los encantos del "Falling coyote" o de la “Horse enciclopedia”, pero si simplemente causa algo de dolor o incomodidad al caballo, él no va a hacer amistad con usted.” Alexander Nevzorov
Creo , entonces, que a este respecto aquí no puede haber excusas tampoco, por más que el tema sea el desarrollo humano o la espiritualidad. La lectura del alma o de la psiquis humana , las prácticas psicológicas o las chamánicas no pueden ser una excusa más para maltratar a los caballos. Pero voy a continuar, pues esto ya lo he explicado con detalle en mi libros5, y otros artículos
Ya que estamos en este tema, diría, colateral a los caballos, su manejo o si quieren la relación con ellos, voy a explicarme entonces en esos términos y proponerles una reflexión que quizá les agrade o les divierta hacer . Me parece interesante ahondar una vez más en el tipo de relación que prodigamos a nuestro compañero el caballo,y más específicamente en ese afecto, declarado por nosotros, al que llamamos Amor. Entiendo que para los interesados en el tema del desarrollo personal o lo espiritual, la posibilidad de ampliar nuestra comprensión y crecer en un tema como el del amor y las relaciones este no es un objetivo menor
Es cierto todos amamos los caballos, ¿pero que clase de amor practicamos? Digo que el estadio “espiritual” en que nos encontramos debería darnos una pauta del tipo amor que nos encaja mejor y viceversa. La mayoría de las veces que observo a las personas relacionarse con sus caballos, y profesar un cierto amor hacia ellos termino pensando en este asunto del amor y el desarrollo personal. Pienso que tal vez es que la mayoría de nosotros estamos con respecto a los caballos en ese primer estadio del amor del hinduismo, descripto tan bien, por Joseph Campbell en su libro Reflections on the art of living.
“ En el hinduismo, la religión del dios Vishnú es la del amor. El modo en que esta religión analiza el amor hay cinco grados de amor y un modelos que representa a cada uno de estos diferentes estadios. Toda la disciplina de buscar la iluminación puede realizarse a partir de la energía de ese canal.
El primer grado de amor, el del criado al amo, es un grado de amor bajo. “Oh señor, tu eres el amo. Yo soy el sirviente. Dime que debo hacer y lo haré”. Es el camino de la ley religiosa. Donde hay muchos mandamientos: diez mandamientos, mil mandamientos, ciento diez mil mandamientos. Es una religión del miedo. Uno no se ha despertado a la presencia divina. Ella esta allí , y uno está aquí. Este método vale para la gente que no ha tenido mucho tiempo de dedicarse ni al pensamiento religioso, ni al amor.
El modelo que representa este primer estadio es el del pequeño rey mono, Hanuman, que es el sirviente de Rama. No sé si hay un ejemplo específico de este estadio en la tradición cristiana, pero no necesita haberlo, por que la tradición cristiana no es otra cosa para la mayoría de la gente: obedecer a diez mandamientos aquí, diez mandamientos allá.
Grado numero dos, la relación de amigo a amigo es el despertar de lo que nosotros llamaríamos amor. Aquí un piensa en su amigo, más que en la primera situación. El modelo de este segundo estadio de amor, de amigo por amigo, sería el de los apóstoles a Jesús, o el de cualquier persona que sea en realidad amante de algo o de alguien.
Sri Ramakrishna, un maravilloso santo hindú del siglo pasado, una vez le preguntó a una mujer que decía que no amaba a Dios: “¿ no hay nada en el mundo que ames?”. Y ella respondió,: “amo a mi sobrinito”. “Pues bien”, dijo él, "ahí está Él. Ahí está tu servicio”. Donde quiera que haya una experiencia de amor como acto espontáneo, antes que como la obediencia a una orden, hemos salido del estadio uno y hemos pasado al dos.
Esto vale la pena pensarlo. ¿Hasta qué altura de servicio espiritual llega este nivel ? Yo diría que muy poca. Pero así es como debe ser. La experiencia religiosa está muy disminuida cuando es solo una consumación de leyes y ordenes, y uno no es más que una persona que, de buen o de mal grado, hace lo que le mandan. Cuando pasa a ser una relación espontánea de amor, estamos en otra categoría”…6

Bien, se que en estos ámbitos se suele hablar de espejarse en la relación con el caballo, tus acciones, y cosas similares, que por lo general no tienen ningún sentido para mi ( que conozco los caballos y se que eso es solo una fantasía y proyección) . Pero he aquí un buen punto donde espejarse. ¿Cual es mi verdadera concepción del amor si estoy esperando del caballo obediencia a mi persona ? Debe ser muy poca mi habilidad de volverme amable si pretendo que el caballo me quiera. Cuando me relaciono con él a través de ordenes y reglas, a las cuales suelo llamar respeto o liderazgo, ese es el desarrollo personal que busco para mi. Ser amado y respetado dentro de este estadio inferior de las relaciones amorosas. El estadio de amo sirviente. 

En todo caso esto esta muy bien para un cierto tipo de personas, diría Campbell “Este método vale para la gente que no ha tenido mucho tiempo de dedicarse ni al pensamiento religioso, ni al amor”. Pero aquí estamos hablando de personas interesadas en lo espiritual o por lo menos en el desarrollo personal. Así que el abandono de ese tipo de metodologías parecería ser apremiante (sobre todo si son uds quienes imparten los cursos sobre el tema)
Cómo generar en mi relación con el caballo el segundo estadio, cómo me vuelvo su amigo, son los primeros pasos en la senda hacia ese otro "grado de amor". Ese amor espontáneo del caballo hacia mi persona, es algo que no puedo ordenar o coaccionar. Por más bozales, corrales circulares, técnicas de liderazgo o imitación de los comportamientos de los caballos lideres, las yeguas madrinas de las manadas que intentes... parafraseando a Alexander, el caballo no va a ser tu amigo. Quizás quieras ser su jefe, su dueño o su amo, pero eso te llevará directamente a el primer estadio  del amor, en un circulo perfecto.


Cuando por fin entiendas de que se trata todo este asunto de la amistad con los caballos del que te he hablado en tantas publicaciones, según esta pequeña analogía del camino del amor, al parecer habrás alcanzado otra categoría en tu "desarrollo personal".

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1 Conocido como navaja de Ockham que expone que “dadas las mismas condiciones, la explicación que suele resultar correcta es la más sencilla“. En otras palabras, si se presentan dos teorías de las cuales se desprenden las mismas consecuencias y que se basan en iguales condiciones, la más simple de las dos cuenta con más probabilidades de ser correcta.

2 Al parecer Antoine de Pluvinel (1552), el gran maestro de la Haute Ecole,  fue uno de sus últimos preceptores conocidos

3 En lógica, la solidez (en inglés soundness) es la propiedad que tienen los argumentos cuando son válidos y sus premisas son todas verdaderas.1 Si un argumento es deductivamente válido, entonces si es sólido, su conclusión será necesariamente verdadera.

4 Por favor no estoy hablando de esas cosas como domar el alma, no me atrevería a proponerles algo que de solo pensarlo y verlo en los caballos me da muchísima pena


5  y le Susurré al Caballo, y otros escritos (en edición en este momento). El Silencio de los Caballos, David Castro 2015

6  El texto sigue así con las demás categorías. Reflexiones sobre la vida Joseph Campbell, Emece.

martes, 11 de agosto de 2015

Enséñame lo que tienes

La “prueba de mansedumbre” es un truco que solía hacerse bastante hace unos años pues, estaba de moda entre la doma tradicional jactarse del grado de “entrega” del caballo. Luego fue copiado por las otras domas como racional, india, vaqueana y demás. Lo habrán visto alguna vez en fotos, seguramente los trucos más modernos son las más conocidas por el hecho de que la fotografía es muy popular hoy día. Los domadores nos paramos encima del caballo, nos sentamos debajo de su vientre, nos metemos entre las patas, colocamos la mano del caballo en nuestra rodilla o cerca de la cara y otro montón más de cosas similares, que parecieran asombrar a los espectadores.



Estos son algunas fotos de las "pruebas" que solía hacer cuando era domador








Estas no son un muestra de la educación dada, pues no se le puede llamar a eso educación, sí, es una muestra pero de otra cosa. Es una prueba del grado de sometimiento o de indefensión aprendida que el caballo tiene. No tienen que ver con la comunicación si no con la imposición, por supuesto los estilos y las modalidades varían solo en el grado de violencia. 


Tienen que entender que cuando contemplan este tipo de cosas o espectáculos, puede que estas no sean producto del amor , la comunicación, la educación o el respeto. Si no del entrenamiento, el sometimiento y la indefensión generada por el método utilizado. 


Si se tratara de personas la foto más ilustrativa sería esta



Para quienes no vieron esta serie. La persona sentada, quien recientemente ha generado indefensión aprendida y sometido ( además de castrarlo )  al muchacho de la navaja, está demostrando a sus amigos la " mansedumbre" y fidelidad  de su esclavo/prisionero, haciéndose afeitar por él con toda confianza.